jueves, 21 de noviembre de 2019











¡ Cómo me gustaría ver un ovni !
¡ Si veo un ovni me muero !
¡ El sueño de mi vida seria poder fotografiar naves extraterrestres !

Estas son algunas de las expresiones que habitualmente escuchamos con referencia a la posibilidad de ser protagonistas de un hecho relacionado con los ovnis o mejor llamados VED (Vehículos Extra-humanos Dirigidos).Pero ocurrido el hecho (y esto lo hemos podido corroborar con la mayoría de los testigos, todos los que transitamos el camino de la investigación), la conmoción del momento, la sorpresa, a veces el miedo y sobre todo la ansiedad no permiten que el testigo-protagonista tome algunas precauciones como para que esa visión no sea solamente un hecho anecdótico y sirva para una futura investigación.A continuación le doy algunas pautas simples a tener en cuenta en el momento de ser participe de uno de estos encuentros.


 Al momento de ver un O.V.N.I llame a la mayor cantidad de gente disponible, tratando (en la medida de lo posible) de “tomar las riendas”, evitar los comentarios entre ellos a fin de que no se influencien unos a otros. Pasado el momento del avistamiento tomar los datos de todos (nombre, domicilio, teléfono, etc..) a fin de tenerlos como testigos para una posterior investigación.


 Observar la hora exacta del acontecimiento, teniendo en cuenta el momento del comienzo y del final del episodio.

           
 Observar la ubicación cardinal. Desde donde viene y hacia donde se dirige el objeto.Una forma muy sencilla de reconocer los puntos cardinales es apuntar con el brazo derecho extendido hacia donde sale el sol, mientras apuntamos con el izquierdo hacia donde se pone. De esa manera, la mano derecha marcará el Este, la la mano izquierda el Oeste y estaremos mirando hacia el Norte, mientras que el Sur estará a nuestra espalda.

 Medir la altura en grados con respecto al horizonte.También, al igual que para los puntos cardinales, debemos recordar lo que aprendimos en el colegio: señalar el objeto levantando nuestro brazo hacia él. El ángulo que formemos marcará los grados de elevación en una posterior verificación.


 Comparar el tamaño con objetos circundantes (edificios, árboles, la Luna, estrellas, etc..)


 Si va en un vehículo, deténgase .y baje; de esa forma tendrá una visión más amplia y no lo 
engañará su propio movimiento.

 Si está en una casa o edificio, habrá las ventanas, evitando la observación a través de un vidrio (de esa forma evita que la distorsión del vidrio o posibles suciedades en él alteren detalles del avistaje).

 Trate de retener la mayor cantidad de detalles posibles (ubicación y color de las luces del objeto, ventanas, antenas, patas de aterrizaje, etc..) y repítalas a fin de registrarlas en su memoria. Pasado el primer momento de excitación, escriba todos los detalles y sobre todo, haga dibujos (que aunque no sean exactos, servirán posteriormente para que recuerde el hecho).


           
 Si logra fotografiarlo no olvide de anotar el tiempo de exposición, la velocidad de obturación, la abertura del diafragma y las ASA de la película; así como la marca de la misma (todo esto en el caso de usar cámaras profesionales réflex a las cuales se les puede modificar los parámetros; hecho que no ocurre con las cámaras automáticas que ya tienen parámetros determinados). Es recomendable mantener en su poder los negativos originales y entregar para su difusión solamente copias. Esto también es aplicable para las fotos obtenidas con cámaras digitales (en este caso, es conveniente conservar el registro original, ya que contiene todos los datos necesarios).

 Similares recomendaciones son aplicables a la video filmación que se pueda realizar de estos objetos voladores. No trate de lograr una película perfecta (seguramente la sorpresa y excitación del momento jugarán en su contra); trate solamente de registrar lo mejor posible lo que está viendo, realice acercamientos con el zoom en forma lenta y trate de situar el objeto dentro de un cuadro que contenga elementos referenciales, como árboles, casas, animales, etc..Tenga presente que no siempre el acercamiento (mediante zoom) es lo más conveniente, dado que en esa situación el objeto tiende a perder su forma y además se incrementa el movimiento en la video filmadora.Un detalle importante a tener en cuenta es relatar en voz alta lo que ve y no privarse de realizar las exclamaciones espontáneas que le surjan; aunque Ud. no lo crea éstas también tienen un gran valor en la investigación posterior.


 Contáctese con investigadores y entidades serias en el estudio y difusión de estos temas, evitando la manipulación, sobre todo del periodismo amarillo, que lo único que hará será exponerlo públicamente. .


 Llegado el momento de un avistaje, tal vez no registre todos estos pasos, pero cuanto más pueda rescatar de estos humildes consejos, mayor será el aporte que podrá realizar a una investigación posterior que permitirá que su avistaje sirva para engrosar estadísticas y relevamientos en pos de lograr que la ovnilogía tenga un reconocimiento que merece y aún no ha logrado.


Por último quiero que sepa que he desarrollado una planilla de investigación (tal como lo han hecho varios investigadores), la cual está basada en la utilizada por la Fuerza Aérea de Estados Unidos para sus pilotos, con el agregado de datos que considero de importancia para el desarrollo de la investigación y conocimiento del perfil de los testigos.En este informe, incluso he agregado la posibilidad que el testigo manifieste si desea o no la difusión de su nombre, su domicilio y otros datos, a fin de preservar su situación particular, y su entorno familiar. Esta manifestación tiene carácter legal, evitando que el testigo sea ridiculizado o molestado como lamentablemente ocurre muchas veces.Esto también es importante que cada persona sepa que no está obligado a dar a conocer datos personales que lo lleven a una exposición innecesaria para la investigación en sí y que por lo general, solo alimentan la curiosidad malsana o el manoseo que realizan (sobre todo), el periodismo amarillista y sensacionalista y aquellos que se autodenominan investigadores.Si tiene la fortuna de ser testigo de un avistaje, ya sabe que tiene que hacer y de que manera convertirse en protagonista de la investigación seria del fenómeno que se ha denominado “el gran misterio del siglo XX” y que en este nuevo siglo aún sigue planteando más interrogantes que respuestas.


fuente: Raúl Avellaneda
enigmas.com.ar/

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