domingo, 3 de enero de 2016

El hecho que vamos a comentar seguidamente sucedió en 1977 en la ciudad rusa de Petrozavodsk (61º46' N - 34º25' E), capital de la República Autónoma Socialista Soviética de Karelia (172.400 km² y 707.000 habitantes). La región cuenta con una gran abundancia de lagos y bosques de coníferas; ésto último da origen a una activa industria maderera. La capital está situada en la orilla occidental del lago Onega (9.896 km2) y es un gran centro industrial especializado en la fabricación de armamento. Petrozavodsk tenía en
1977 una población de 171.000 habitantes.

Los hechos

El primero que dio noticia del suceso fue Nikolai Milov, corresponsal de la Agencia Tass, que publicó un artículo en el periódico del Comité Central del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética) "Sozjalisticeskaja Industrija" del 23 de septiembre de 1977: "Fenómeno natural no identificado. Los habitantes de Petrozavodsk han sido testigos de un fenómeno natural insólito. El 20 de septiembre, alrededor de las cuatro de la madrugada, una enorme "estrella" estalló súbita y brillantemente sobre el oscuro horizonte mientras lanzaba hacia la Tierra rayos de luz pulsante. Esta "estrella" se movió lentamente hacia Petrozavodsk y se desplegó sobre la ciudad en forma de medusa que despedía sobre la misma gran número de finos haces de luz que daban la impresión de un fuerte chaparrón.
Después de un rato, la resplandeciente lluvia cesó. La "medusa" se transformó en un brillante semicírculo y comenzó a moverse hacia el lago Onega, que tenía su horizonte cubierto por nubes grises. En medio de esta envoltura apareció entoces un agujero semicircular, rojo brillante en el medio y blanco a cada lado. Como se ha testimoniado, este fenómeno duró de 10 a 12 minutos. Yuri Gromov, Jefe del Observatorio de Hidrometeorología de Petrozavodsk, dijo al corresponsal de la Agencia Tass que el personal del Servicio Meteorológico de Karelia nunca antes había visto algo de análoga naturaleza. Lo que causó este fenómeno y cual es su naturaleza permanece como un enigma, puesto que la estación meteorológica no registró ninguna divergencia brusca en el aire, no sólo en las últimas veinte horas sinó también en sus proximidades.
También sabemos, recalca Yuri Gromov, que no se está llevando a cabo ninguna prueba técnica en estos momentos en nuestra zona. Sin embargo, es también imposible clasificar todo dentro de la categoría de espejismo, ya que este insólito fenómeno tiene muchos testigos cuyas declaraciones en muchos aspectos son idénticas y, aunque acertaron a observarlo desde diferentes puntos de la ciudad, el fenómeno no dejo evidencia material del mismo."
Vladimir Krat, Director del Observatorio de Pulkovo, manifestó el 23 de septiembre a la Agencia Tass: "La bola ígnea que cruzó precipitadamente el cielo de sur a norte sobre el distrito de Leningrado y Karelia a primeras horas de la mañana del 20 de septiembre, también fue observado por los astrónomos de Pulkovo. En estos momentos es todavía difícil determinar definitivamente su origen, ya que continúan llegando informes de testigos y observadores que hay que analizar."
Los extraterrestres salen a la luz. Como se puede observar, en la prensa soviética (se publicaron noticias similares en "Izvestia", "Pravda" y "Edasi") no se habló en ningún momento de objetos volantes no identificados. Sin embargo, los corresponsales occidentales relacionaron inmediatamente el fenómeno con un avistamiento OVNI, y así se difundió en un principio la noticia a través de la Agencia UPI ("United Press International"), que hizo también referencia a testimonios similares procedentes de Helsinki. Dada la importancia del suceso, el semanario sensacionalista norteamericano "National Enquirer" envió a la Unión Soviética a sus redactores Henry Gris y William Dick, con el fin de que recogiesen información de primera mano.
El 18 de abril de 1978, Gris y Dick publicaron un artículo en el "Enquirer" en el que se decía que científicos y testigos del fenómeno sostenían que los rayos del OVNI habían practicado orificios en ventanas y adoquines. Según los corresponsales del citado semanario, estas pruebas físicas desaparecieron pocas horas después del suceso, dado que unos supuestos investigadores oficiales se apoderaron de ellas.
Vladimir AZhazha, físico y oceanógrafo, escritor de ficción y profesor en Moscú, manifestó a los redactores del "Enquirer": "el objeto voló muy bajo encima del puerto y quedó suspendido encima de un barco anclado, de 142 m de eslora. Haciendo comparaciones con esta eslora llegue a la conclusión de que el OVNI debía tener 104 metros."
Además, dijo que del objeto se desprendió, cuando reanudó la marcha, un objeto más pequeño que cayó en el lago Onega. Desapareció "perforando" las nubes.
Su opinión era que el fenómeno "debió ser, o bien un OVNI mensajero de una inteligencia superior, con tripulación y pasajeros, o bien un
campo de energía producido por un OVNI".
Para Alexander Kasantsev, escritor, físico, ufólogo y presidente del grupo de investigación física de Moscú, "se trataba de una nave procedente del cosmos, en viaje de exploración".
Según Nikolai Milov, "algunas personas terminaron histéricas... Cuando un grupo de obreros descubrió el OVNI, huyeron despavoridos,
porqué creían que se trataba de un ingenio nuclear norteamericano a punto de estallar encima de ellos. Parecían enajenados de terror",.
En Estonia, Finlandia, Leningrado y Karelia se dieron alrededor de las cuatro de la madrugada una serie de avistamientos. Para Yuri Lina,
ufólogo soviético, esto demuestra que lo que se observó sobre Petrozavodsk en la madrugada del 20 de septiembre fue un OVNI.
Ante estos testimonios, publicados en nuestro país en revistas y libros de carácter comercial, tendríamos que admitir que Petrozavodsk apareció en la madrugada del 20 de septiembre de 1977 un objeto volante no identificado, y que entre los que mantenía la tesis Ovni había personalidades de la clase científica soviética. Sin embargo, la realidad es otra.
Explicaciones alternativas a la extraterrestre. La reacción oficial soviética ante el incremento del interés popular fue la de animar a una serie de científicos para que, con sus explicaciones, indicasen a la población que la situación estaba bajo control.
Vladimir Krat afirmó el 12 de octubre que el fenómeno había sido ocasionado probablemente por la re entrada de los restos de un satélite artificial, con el consiguiente incendio de dichos restos. Krat coincidió en su afirmación con lo que ya el 21 de septiembre sostenía el diario finlandés "Kansan Uutiset" (nº 254).
A mediados de agosto de 1978, cuando se demostró que la primera explicación era insostenible, N. Dmitriyev, Doctor en Química, dijo que la nube era una "zona químico-luminiscente" provocada por la polución del óxido nitroso emitido por las factorías de Petrozavodsk.
En el número de julio-agosto de 1979 de la prestigiosa revista científica francesa "La Recherche", Vladimir Nigulin, miembro de la Academia de Ciencias de la URSS, resolvió el problema del siguiente modo: "Las primeras investigaciones serias han demostrado que el momento del "fenómeno de Petrozavodsk" era único desde el punto de vista del estado de la atmósfera, de la magnetosfera y de la actividad solar. En efecto, una tormenta de ruido y una ola de electrones solares alcanzaron simultáneamente a la Tierra. La magnetosfera terrestre se encontraba en un estado de excitación extrema y en las capas inferiores de la atmósfera, más abajo del Noroeste de la Unión Soviética, pasaba el frente de un inmenso ciclón con pequeños ciclones. Los chubascos y el buen tiempo alternaban cada media hora. A una altitud del orden de los 10 km se desplazaba un vigoroso chorro de aire a la velocidad de 180 metros por segundo. Al Norte se observaron auroras polares intensas de un tipo raro y al Sur hubo tormentas.
Por consiguiente, cualquiera de estos factores que fuese el que desencadenase el "fenómeno de Petrozavodsk", se puede decir que lo más asombroso había sido que nada se hubiese observado aquella noche por debajo de la Karelia."
Además, las afirmaciones de Alexander Kasantsev y Vladimir Azhazha respecto a la naturaleza OVNI del fenómeno hay que no tenerlas muy en cuenta, dado que el primero defiende la teoría de visitas extraterrestres en la antigüedad y el segundo dice que el Apolo XI fue observado por OVNI's sobre la Luna.
Del mismo modo, el hecho de uqe, según el ufólogo Yuri Lina, se observasen fenómenos extraños desde Estonia, Finlandia, Leningrado y Karelia, no demuestra nada. Según los testimonios recogidos por Lina, cuanto más lejos estaba el punto de obsevacion de Petrozavodsk el objeto era de menos tamaño y estaba situado a menos altitud sobre el horizonte. Lo más posible es que en toda la zona se viera el mismo fenómeno que en Petrozavodsk, lo que no supone ningún tipo de prueba a favor de la naturaleza OVNI del evento.

El Cosmos-955

En septiembre de 1977, James Oberg, ingeniero del "Mission Control Center" de la NASA ("National Aeronautics and Sapce Administration") en Houston, llevó a cabo un detallado estudio del fenómeno observado sobre Petrozavodsk. Se puso en contacto con el centro de seguimiento de satélites del "Goddard Space Flight Center" de la NASA en Maryland, dónde le confirmaron que un satélite había sido puesto en una órbita particularmente alta desde el cosmódromo secreto de Plesetsk (URSS); cálculos basados en detallados datos proporcionados a la NASA por el NORAD ("North American Air Defense Command") mostraron que el lanzamiento había tenido lugar aproximadamente a las 3.58 A.M. hora local.
Ese mismo mes, investigadores del CUFOS ("Center for UFO Studies") de Evanston, Illinois, tuvieron la sospecha, confirmada merced a la colaboración prestada por James Oberg, de que el presunto "OVNI-medusa" fuera en realidad el lanzamiento del satélite espía Cosmos-955 desde el cosmódromo de Plesetsk, situado en el Norte de la URSS, cerca de Arjangelsk.
El 30 de septiembre, la Agencia UPI difundió la explicación obtenida a partir de los datos del NORAD y la NASA.
Confirma esta explicación el hecho de que el boletín de astronomía finlandés "Tahdet Ja Avaruus", en su número de marzo de 1979, incluyó el "fenómeno de Petrozavodsk" en la lista de lanzamientos de cohetes efectuados desde Plesetsk y observados desde Finlandia.
En este caso, los soviéticos prefirieron escudarse tras los OVNI's a reconocer oficialmente la existencia de la base secreta de lanzamientos espaciales de Plesetsk.

Y en España algunos dicen que...


Juan José Benítez en su libro "La Gran Oleada", tercer volumen de la trilogía que el citado periodista ha dedicado a lo que él considera fotografías auténticas de OVNI's dice: "Al conocer el caso de Petrozavodsk, uno de los expertos de la NASA, James Oberg, afirmó que 'podía tratarse de los restos del satélite espía Cosmos-95¨.
La hipótesis no parece muy sólida, si tenemos en cuenta que los testigos aseguraron haber contemplado el objeto por espacio de 10 a 12 minutos, con un cambio de forma y un posterior alejamiento hacia el lago Onega. Ningún satélite o cohete puede permanecer tanto tiempo estático en el espacio y mucho menos cambiar de forma y -en lugar de caer en tierra- seguir en vuelo horizontal...
A veces las "excusas" y "explicaciones" que buscan los negativistas e incrédulos resultan mucho más fantásticas que los propios ovnis."
Hay varias posibilidades a la hora de justificar la falta de información de que hace gala del reportero Benítez:

a) ha acudido a una fuente de información poco fiable y no ha leído en ningún momento trabajo alguno de Oberg;
b) no ha leído los trabajos de Oberg con la suficiente atención, confundiendo así los términos "lanzamiento" y "re entrada"; o
c) no ha querido aceptar la lógica explicación que ofrece James Oberg para el "fenómeno de Petrozavodsk".
Por otra parte, Andreas Faber-Kaiser en su libro "Fuera de Control" prefiere no definirse acerca del hecho que nos ocupa, aunque suponemos que cuando lo incluye en su libro como caso no explicado es porqué apoya la hipótesis OVNI. Incurre en el error de situar los hechos a las 4.00 P.M. del 20 de septiembre, cuando todos sabemos que ocurrieron a las 4.00 A.M. hora local. Y al no hacer siquiera referencia a otro tipo de posibles explicaciones hace gala, al igual que el periodista antes citado, de una falta de información inaudita que le descalifica como estudioso del tema y le convierte en un mediocre divulgador creyente de la identificación OVNI = nave extraterrestre.

Reflexión final

En el estudio de este caso se demuestra, una vez más, que aquellos que se consideran "profesionales" de la investigación OVNI no son otra cosa que autores sensacionalistas, cuyo único objetivo es obtener pingües beneficios mediante la explotación comercial del tema. Por el contrario, los investigadores serios permanecen en la sombra trabajando constantemente en la depuración de la casuística.

Referencias

Benítez, Juan José: La gran oleada. Editorial Planeta (Col. "Documento", nº 83). Barcelona 1982. 102-104 y 125.
Dick, William; y Gris, Henry: Pánico en la Unión Soviética: Un misterioso objeto sobre el lago Onega. Trad. de Tago Ibosim. "Mundo Desconocido" (Barcelona), nº 29 (noviembre 1978), 48-50.
Evans, Hilary: Picking up the Pieces. En "The Age of the UFO" (Peter Brookesmith Ed., Orbis Publishing Ltd., London 1984), 52-54.
Faber-Kaiser, Andreas: Fuera de control. Crónica extrahumana moderna. Editorial Planeta (Col. Documento, nº 147). Barcelona 1984. 224-227.
Krassa, Peter: La foto de Rusia. Gigantesco OVNI sobre el lago Onega. "Mundo Desconocido" Barcelona, nº 32 (febrero 1979), 62-63.
Xx, Xx: La Nueva Política: Existen pero son fenómenos naturales no bien conocidos. Edita INAPP. "Contactos Extraterrestres" (Madrid), vol. 1, nº 2 (1979), 60.
Lina, Yuri: Extraordinario fenómeno ufológico en la Unión Soviética. El "OVNI-medusa" de Petrozavodsk. Trad. de Miriam Cabrera Pasarelli. Edita INAPP. "Contactos Extraterrestres" (Madrid). vol. 1, nº 2 (1979), 55-58.
Nosdrina, Yelena: El silencio de la Academia. Los Ovni's, un enigma aún desconocido. Trad. de ... . "Mundo Desconocido" (Barcelona), nº 72 (junio 1982), 72-74.
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Oberg, James E.: The Great Soviet UFO Coverup: Part I. Edita Richard Hall. "The Mufon UFO Journal" (Seguin, Texas), nº 176 (oct. 1982), 6-10 (continuará).
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Risoli, Roberto: NLO? Niet! También en Moscú se habla de "Neopoznannje Ljetaiuscje Objekti" (OVNI's). Trad. de Miriam Cabrera Pasarelli. Edita INAPP. "Contactos Extraterrestres" (Madrid), vol. 1, nº 2 (1979), 54-55.
Saranov, V.I.: Observaciones en Rusia en el año 1977. Trad. de ... ."STENDEK" (Barcelona), nº 35 (marzo 1979), 24-28.
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